Cómo cuidar la salud del hogar

El hogar es el lugar más importante para todos nosotros, pero irónicamente en algunos casos lo mantenemos en un desorden total, ya que, no lo limpiamos constantemente, no guardamos las cosas, no lavamos los platos, la ropa, entre otras tareas cotidianas. Esto puede afectar enormemente nuestra salud e incluso ocasionar problemas entre la familia y/o pareja, debido a que la mayoría de nosotros queremos vivir en un lugar completamente limpio e higiénico pero muchas veces no ponemos de nuestra parte para saber cómo cuidar la salud del hogar.

Lo primero que debemos tomar en cuenta, es que si nosotros no comenzamos a organizar nuestra casa, nadie lo hará, y si somos un grupo familiar grande, o vivimos solamente con nuestra pareja o quizás solos, debemos siempre tener la iniciativa de querer hacer la limpieza por nuestra cuenta. Ya que, esto nos ayudará a motivar a las demás personas o evitar que pasen demasiados días sin pasarle tan siquiera una barrida a nuestro piso. Cosa que a la larga generará malestar y problemas en el núcleo familiar, incluso así vivas solo, no es saludable que mantengas tu hogar en condiciones desfavorables para tu salud, ya que, esto te ocasionará problemas respiratorios y muchas otras cosas negativas a la larga.

Tips para cuidar el hogar

Como primer consejo podemos decirte que necesitas dejar de malgastar el tiempo en otras cosas, como ver televisión, jugar algún juego en la computadora o en la consola, o sencillamente pasar todo el día en un sofá luego de llegar del trabajo. Necesitas motivarte a ti mismo para que cada día bien sea en la mañana al levantarte o en la noche, pases una escoba y recojas el polvo y sucio que pudo haberse acumulado en el día, tal vez las primeras veces sea un poco tedioso, pero te acostumbrarás rápidamente a la sensación de limpieza y frescura que sentirás todos los días.

También esto motivará a tu grupo familiar y hará que también quieran ayudar a mantener todo limpio y así cuidar la salud del hogar, por lo que al todos trabajar en conjunto, todo se realizará de una forma más rápida y eficiente.

En segundo lugar, podemos dividir las tareas del día a día con los otros ocupantes del hogar, por ejemplo, podemos decirle a nuestra pareja que se encargue de lavar los platos y la ropa, mientras nosotros barremos y pasamos un coleto por todo el piso, y al día siguiente podemos cambiar el orden para que no siempre realicemos lo mismo. También dividir las comidas del día, si tu haces el desayuno y lavas los platos, tu pareja podría hacer el almuerzo y lavar los platos y ya luego en la noche, uno de ustedes prepara la comida y el otro lava y guarda todas las cosas.

Es importante tener siempre presente que un grupo de personas viviendo en una casa necesitan tener un equilibro, ya que de lo contrario existirán muchos problemas que podrían dañar enormemente la relación entre todos. Y aunque no lo parezca, los problemas comienzan con las cosas más sencillas, como por ejemplo no limpiar tu casa ni colaborar en nada.